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Arquidiócesis de Barquisimeto

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El amor y la solidaridad reconstruyen la esperanza

Oficina de Prensa – 02  de julio de 2026 –  ‎En una jornada marcada por la fe y el servicio inquebrantable, la misión humanitaria de la Arquidiócesis de Barquisimeto y Cáritas Diocesana brindó asistencia integral y consuelo espiritual en las zonas de mayor devastación, reportándose conmovedores hallazgos de vida durante el recorrido del Santísimo Sacramento.

‎En el segundo día de la misión en La Guaira, la delegación de servidores larenses intensificó sus labores desplegándose simultáneamente en dos frentes de acción. Con el firme propósito de ser luz en medio de la desolación, un equipo de avanzada se trasladó a primera hora hacia el sector Los Corales, catalogado como “zona cero” del desastre, mientras otro contingente mantuvo las atenciones médicas y psicológicas en el centro de acopio base.

 

‎El Santísimo Sacramento entre los escombros: Fe y pruebas de vida

‎A las 9:00 de la mañana, los misioneros iniciaron su recorrido por las calles de Los Corales, enfrentándose a una realidad abrumadora. Sin embargo, la desolación fue contrastada con una profunda manifestación de fe: el Santísimo Sacramento del Altar fue llevado en procesión hasta los lugares de mayor colapso.

‎Durante este recorrido pastoral y de acompañamiento, los sacerdotes predicaron la Palabra, brindaron consuelo a las familias sumidas en el dolor y administraron los ritos exequiales a un ciudadano fallecido. En un hecho que estremeció y reavivó el espíritu de todos los presentes, en dos de las estructuras colapsadas donde se detuvo el Santísimo Sacramento para elevar oraciones, los equipos de emergencia lograron confirmar pruebas de vida de un niño y una mujer que se encontraban atrapados, un acontecimiento que fortaleció la esperanza en medio de la tragedia.

‎La respuesta de la comunidad ante la presencia eucarística fue invaluable. A pesar del impacto psicológico y la magnitud de sus pérdidas, los habitantes dedicaron momentos de recogimiento y oración profunda, demostrando que la fe de la población se mantiene intacta.

Apoyo táctico y logístico a rescatistas y familias

‎Conscientes de las exigentes labores de los equipos de emergencia, la delegación larense impartió la bendición a los grupos de rescatistas internacionales que operan sobre los escombros. Asimismo, se ejecutó una importante donación de suministros estratégicos destinados tanto al personal de rescate como a las familias vulnerables de Los Corales, entregando:

‎Herramientas de rescate: Palas y picos para la remoción de escombros.

Equipos de Protección Personal: Guantes de alta resistencia, lentes de seguridad y tapabocas.

‎‎Insumos vitales: Suministros de hidratación continua y raciones de alimentos.

‎Tras horas de intenso trabajo de campo, acompañamiento y asistencia directa en la zona cero, el equipo retornó a su centro de operaciones a las 4:00 de la tarde.

 

‎Atención ininterrumpida en Catia La Mar

‎De manera simultánea al despliegue en Los Corales, el campamento base ubicado en la Capilla San José (perteneciente a la parroquia Sagrado Corazón en el sector La Lucha) funcionó a su máxima capacidad durante todo el día, ofreciendo respuesta inmediata a las necesidades de la comunidad local.

‎El cuerpo de profesionales de la salud y acompañamiento pastoral adscrito a la misión arrojó el siguiente balance de atenciones:

‎Asistencia médica: 60 personas de la comunidad de La Lucha recibieron atención médica primaria y tratamiento.

Contención psicológica: 7 personas fueron atendidas mediante primeros auxilios psicológicos y terapia de contención emocional.

‎Atención veterinaria: 9 mascotas afectadas por la emergencia fueron evaluadas y tratadas por el especialista.

Acompañamiento espiritual: el cuerpo sacerdotal dedicó la jornada a escuchar, aconsejar y brindar dirección espiritual a los ciudadanos que buscaban desahogo frente a la adversidad.

 

‎Cierre Eucarístico: alabanza y gratitud

‎Al caer la tarde, la intensa jornada de servicio culminó con la celebración de la Santa Misa, presidida por el presbítero Jesús Alejos. En el marco de la festividad litúrgica del Santísimo Sacramento del Altar, la feligresía del barrio La Lucha se congregó masivamente.

‎La eucaristía se transformó en un espacio de sanación colectiva que finalizó con cánticos y momentos de alabanza. Con los brazos en alto y el espíritu fortalecido, la comunidad y los 27 servidores reafirmaron que, aun cuando la realidad material es devastadora, el amor, la solidaridad y la presencia de Dios continúan reconstruyendo la esperanza.

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