Obispos de Barquisimeto
Primer obispo de Barquisimeto. Nace el 22 de octubre de 1818 en Coro, Fueron sus padres Víctor José Diez y Josefa María Navarrete. Tras realizar los estudios iniciales en su ciudad natal, se traslada en 1838 a Mérida donde ingresa en la Universidad y se inscribe en el Seminario. En 1847, es ordenado sacerdote por el arzobispo de Caracas Ignacio Fernández Peña. Tiempo después en 1854, culmina sus estudios en la en la Universidad Central de Venezuela recibiendo el título en ciencias eclesiásticas
Es Ordenado sacerdote en Mérida por el Arzobispo de Caracas Monseñor Dr. Ignacio Fernández Peña, El 20 de marzo de 1867, fue presentado por el Congreso de la República para el Obispado de Occidente (Coro y Barquisimeto).
El 16 de octubre de 1868 el Gobierno Nacional firmó el paso de las Bulas Papales expedidas en Roma el 22 de junio de ese mismo año por nombramiento del Papa Pío IX.
El 8 de noviembre de 1868 recibió la Consagración Episcopal en Caracas de manos del Arzobispo Mons. Dr. Silvestre Guevara y Lira.
Muere el 13 de octubre de 1893 en su ciudad de Coro a los 74 años.
I Obispo de Barquisimeto
(1868 – 1893)
Nació el 9 de mayo de 1835 en la población de Aguare de Macario y fue ordenado sacerdote en Caracas en 1858. El congreso Nacional lo presentó en 1893 para el Obispado de Barquisimeto a la muerte de su primer Obispo Mons. Diez. El Papa León XIII lo reconoció para esta sede el 21 de junio de 1894.
Fue consagrado en caracas por el Arzobispo Críspulo Uzcátegui, natural de Carora, el 3 de enero de 1895. Sufrió muchos quebrantos de salud y murió en Caracas el 16 de noviembre de 1900 a la edad de 65. Su pontificado es sólo cinco años fue muy breve para dejar huellas importantes. Además su mal estado de salud le impidió llevar a cabo también su programa y lo obligó a ausentarse por largas temporadas de la Diócesis. La santidad de su vida y la cultura teológica adornaron su breve pontificado en el cual no le faltaron sinsabores y contrariedades, debidas especialmente a gobernar más con la pluma que con su presencia. Fue en aquellos tiempos un grande apóstol de la devoción del Sagrado Corazón de Jesús.
II Obispo de Barquisimeto
(1895 – 1900)
Nació el 5 de febrero de 1845 en el caserío Piedra Colorada, muy cerca del pueblo de Bobare en la hacienda perteneciente a su familia. Con la vocación ya expresada, empieza sus estudios eclesiásticos en Quíbor trasladándose posteriormente a Caracas para continuar sus estudios para obtener el título de bachiller en filosofía. Luego alcanza el título de teología y ya en el año de 1869 es designado subdiácono. Después de un corto espacio como diácono y presbítero de manos del arzobispo de Caracas.
El 12 de mayo del año 1900 fue nombrado provisor y vicario general del Obispado de Barquisimeto, para luego ser elevado a vicario capitular, esto luego del fallecimiento del Obispo Diez y es allí cuando el Congreso Nacional autoriza su viaje a Roma, donde se convierte en el tercer obispo de la ciudad de Barquisimeto. Inició importantes construcciones como la casa cural de Cubiro y la actual Iglesia Nuestra Señora de Altagracia de Quíbor, impulsó la educación católica con la creación del Seminario Divina Pastora.
Murió el 26 de septiembre de 1926.
III Obispo de Barquisimeto
(1910-1926)
Nació en Moporo, municipio Betijoque del estado Trujillo, el 30 de septiembre de 1886. Comenzó su carrera eclesiástica en La Grita, en el célebre Colegio Sagrado Corazón de Jesús, fundado por Mons. Jesús Manuel Jáuregui. Prosiguió sus estudios en los seminarios de Curazao y Mérida. Fue ordenado sacerdote en la capital merideña, en 1912, por Mons. Dr. Antonio Ramón Silva. Obtuvo el título de Doctor en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma en 1914.
En 1926, fue presentado por el congreso Nacional como Coadjutor de Mons. Aguedo Felipe Alvarado, ya muy anciano y enfermo. Benedicto XV lo preconizó en bula del 25 de mayo de ese mismo año. Fue consagrado en la iglesia parroquial de la Concepción de Barquisimeto el 15 de agosto por el nuncio apostólico Mons. Felipe Cortesi. El 26 de septiembre, fue Divino Obispo Ordinario tras la muerte de Mons. Alvarado. El 17 de noviembre de 1947 presentó su renuncia al gobierno de la Diócesis, aceptada por el Papa Pío XII, quien le nombró Obispo Titular de Maximiana in Numidia.
Murió en Madrid, España, el 22 de junio de 1962 y fue sepultado en la antigua Catedral de Barquisimeto, actual iglesia San Francisco.
IV Obispo de Barquisimeto
(1926-1947)