«Me felicitarán todas las generaciones», en esta frase del Magnificat, que se encuentra en el Evangelio de Lucas (1,46-55), María expresa su alegría y gratitud a Dios por las grandes cosas que ha hecho en ella.
Es una oración de alabanza y acción de gracias que María pronuncia después de que su prima Isabel la felicita por su fe. En este cántico, reconoce la grandeza de Dios y su misericordia.
Este pasaje inspira la Festividad Litúrgica Divina Pastora 2026, Visita 168 de la sagrada imagen a Barquisimeto










El traje que vestirá la sagrada imagen de la Divina Pastora para la visita número 168 a la ciudad de Barquisimeto es una ofrenda del Arciprestazgo Inmaculada Concepción, que agrupa las parroquias del municipio Morán, y está inspirado en su fe y cultura. Con este vestido se quiere rescatar la espiritualidad y evangelizar a través del dogma de la Inmaculada Concepción, más allá de exhibir telas y pedrería. Ilustrado, pintado y bordado a mano, el vestido tiene, en la falda, tres flores que identifican esa tierra y la pureza de nuestra madre. Lirios que representan la castidad y sencillez de la Pastora de Almas. La cayena, flor típica de El Tocuyo, que crecía y adornaba todas las plazas de sus templos. La caña de azúcar, sembradío que baña el valle del Río Tocuyo, por años sustento económico de la zona. La blusa es una traducción del traje folclórico del baile del tamunangue. La caracterizan los vuelos en encaje de algodón, intervenidos a mano con perlas, lentejuelas y canutillos. El báculo de la Virgen se asemeja al garrote de los tamunangueros. El Niño Jesús llevará un liquiliqui, así como los hacendados usaban su mejor prenda para las fiestas en los cañaverales.