Con el firme propósito de afianzar la comunión, el servicio y la espiritualidad de toda la feligresía, la Arquidiócesis de Barquisimeto llevó a cabo en las instalaciones de la Curia Arquidiocesana la segunda reunión organizativa de las comisiones que guiarán la Festividad de la Divina Pastora 2027, enmarcada en el Plan Pastoral Arquidiocesano. El encuentro estuvo dirigido por el presbítero Humberto Tirado, coordinador general de la Comisión Central Divina Pastora, y contó con la presencia y orientación pastoral de Mons. Polito Rodríguez Méndez, Arzobispo Metropolitano.
Durante la jornada, sacerdotes y laicos pertenecientes a las comisiones de liturgia, evangelización, cordón de acompañamiento, protocolo, logística, finanzas, comunicación, seguridad, musica, entre otras, evaluaron los avances organizativos para garantizar una experiencia de profunda fe a todos los peregrinos entre el 5 y el 17 de enero de 2027.
Entre los aspectos más destacados de la agenda, se estableció el fortalecimiento del trabajo evangelizador a lo largo del trayecto. Para ello, se implementará un esquema catequético basado en el “Kerigma”, que se desarrollará en diversos puntos de encuentro desde la parroquia Santa Rosa hasta la Catedral. Asimismo, se resaltó la invaluable labor de la Pastoral Juvenil, que congregará a cientos de jóvenes formados en valores cristianos para brindar asistencia, hidratación y acompañamiento cívico durante la procesión.
En el ámbito litúrgico y comunicacional, las comisiones trabajan en sinergia para ofrecer una experiencia solemne y cercana. Se anunciaron encuentros de comunión para el clero diocesano e invitados de otras diócesis, mientras que el equipo de medios articulará un plan integral para unificar el mensaje eclesial, permitiendo que la devoción mariana trascienda fronteras de manera organizada y fraterna.
Un llamado al trabajo en equipo y a la oración
Para concluir el encuentro, Mons. Polito Rodríguez Méndez dirigió un sentido mensaje a los asistentes, exhortándolos a mantener una profunda mirada espiritual en cada tarea encomendada y alejando la visión de la festividad como un evento puramente operativo.
“Recordemos que esto es una actividad de Dios”, expresó el Arzobispo Metropolitano, recordando que “la Virgen debe estar en el centro de esto, con su Hijo, para que sea un éxito”.
Asimismo, Mons. Rodríguez Méndez animó a los presentes a fomentar la integración, la delegación efectiva y el compromiso de todos los bautizados: “Es una actividad, y tenemos que entender que es una actividad pastoral. Hay que trabajar en equipo para la magnitud de este encuentro. Debemos ir incorporando a los que faltan; es mucho trabajo, pero es una responsabilidad muy alta como Iglesia, ya que nos ven de tantas partes”.
El Arzobispo Metropolitano hizo un llamado a la oración constante, no solo por el equipo servidor, sino por todos los fieles que se unirán a la procesión física y espiritualmente: “Todos estarán muy pendientes de lo que nosotros haremos aquí, y a ellos hay que incorporarlos en oración”.
De esta manera, reafirmando el compromiso del Pueblo de Dios de ser una comunidad viva y de puertas abiertas, la Iglesia se alista para recibir a la feligresía en la próxima manifestación mariana de 2027.