Oficina de Prensa – 26 de septiembre de 2026 – Bajo el lema «Teología para una Iglesia que forma para una fe que transforma», treinta (30) nuevos agentes pastorales culminaron sus estudios fortaleciendo el Plan Pastoral Integral Arquidiocesano 2025-2030.
En un ambiente de júbilo eclesial y fraternidad comunitaria, la mañana de este sábado 26 de septiembre se llevó a cabo el acto de entrega de certificados de la I Promoción del Instituto de Teología Pastoral Integral “Mons. Tulio Manuel Chirivella” (ITEPI). Esta primera cohorte está integrada por 30 laicos de distintas parroquias de la Arquidiócesis, quienes culminaron con éxito su proceso de formación en teología, dispuestos a renovar la acción evangelizadora en las comunidades.
Este hito académico y pastoral representa un paso firme en la articulación del Plan Pastoral Integral Arquidiocesano 2025-2030, siendo una iniciativa que busca consolidar una Iglesia viva, profundamente sinodal y en salida permanente hacia todas las realidades de nuestra sociedad.
Durante el ciclo formativo, los egresados profundizaron en áreas fundamentales como: Filosofía, Cristología, Sagradas Escrituras, Teología Sacramental, Teología Moral y Eclesiología. Asimismo, el plan de estudios abarcó la Escatología, la Doctrina Social de la Iglesia y la Psicología General, integrando la fe con la vida cotidiana.
Esta sólida preparación responde al firme convencimiento de que la experiencia creyente posee implicaciones directas en el entramado social, lo que exige servidores capacitados para comunicar la verdad del Evangelio. Hoy más que nunca, el mundo contemporáneo requiere agentes dotados de sólidas herramientas conceptuales y de la idoneidad humana necesaria para afrontar los desafíos del tiempo presente.
Con la mirada puesta en el servicio y el testimonio de vida, la comunidad arquidiocesana encomienda la labor de estos nuevos servidores a la acción del Espíritu Santo. De este modo, cada tarea asumida buscará impulsar el encuentro vivo con Cristo, procurando que este esfuerzo pastoral rinda abundantes frutos de fraternidad para mayor gloria de Dios.