Oficina de Prensa – 12 de diciembre de 2025. Vemos en nuestras casas, edificios y tiendas, imágenes de un señor gordito simpático, con barba blanca y ropaje rojo, que regala juguetes en navidad.
Esa fue la propaganda de un conocido refresco, para ganar el cariño popular: papá Noel, Santa Claus o San Nicolás; pero la verdadera historia no es esa.
San Nicolás de Bari, fue un obispo católico, nacido en la actual Turquía en el siglo IV, joven de buena posición económica, que usó sus bienes para ayudar en secreto y preservar de la prostitución a jóvenes, darle cobijo a los niños huérfanos, brindar comida en las gélidas épocas del invierno, dar comida a todos aquellos sin recursos, en honor al nacimiento del Niño Jesús.
San Nicolás fue hombre de fe, de convicción cristiana, que entendió que las obras de misericordia, acercaban a Dios al necesitado y transforman la vida de quienes lo hacen, solo por amor a Cristo.
Una buena estrategia de marketing, pudo introducir en la cultura mundial, a ese gordito bonachón que reparte juguetes y toma refresco, que va en un trineo arrastrado por renos, pero, San Nicolás es más que una marca, San Nicolás es el reflejo del amor de Dios hecho caridad.
San Nicolás se revistió con las vestiduras sacerdotales, a pesar de la persecución en su época, para celebrar a Jesucristo niño, pobre y humilde, que nace en Belén para salvar al género humano y así saldar la deuda de Adán, deuda que solo se saldó con el sacrifico en la cruz.
En este tiempo, revisa en tu armario, closet, gaveta y mira qué puede regalar. Cuando veas un refresco, piensa en todos aquellos que no tienen algo qué comer y comparte tu pan con el hambriento, pero sobre todo, en esta navidad, lleva el mensaje de Cristo que nace, para salvarnos.
La Navidad es Jesucristo. Sin Jesús, no hay nada que celebrar. San Nicolás nos recuerda que cada día que Cristo nace en el corazón del hombre, también es navidad.
Prepara tu corazón para que sea el mejor pesebre que tenga Jesús para nacer en esta navidad. Y que el 25 de diciembre, con San Nicolás y todos los santos, con los ángeles y arcángeles digas ¡Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama El Señor!