Oficina de Prensa – 24 de junio de 2025. El pasado 21 de junio se llevó a cabo el encuentro entre los diáconos de la Arquidiócesis de Barquisimeto en la casa del diaconado en la avenida Fuerzas Armadas. La actividad fue organizada por el padre Ángel Atacho, asesor ejecutivo para el diaconado permanente.
Cristo servidor, modelo del diácono
El encuentro comenzó a las 8:00 a.m. con la exposición del Santísimo Sacramento en la capilla. Luego se dio una primera reunión en donde se compartió el documento del Concilio Plenario de Venezuela a partir del numeral 101 para recordar que Jesucristo es el modelo del diaconado tanto en su vida como en su ministerio porque él es el siervo de los siervos, Él se hizo servidor de todos, el diacono participa de esta diaconía quien unido a Cristo participa en tres dimensiones en la Liturgia, en la palabra de Dios y en la caridad, teniendo también presente su oración y participación en Cristo.
Luego hubo un compartir, en el cual Atacho conoció que habían diáconos de los municipios Morán, Andrés Eloy Blanco, Jiménez, Crespo, Palavecino e Iribarren, territorio de la Arquidiócesis de Barquisimeto.
Consultas sobre su ministerio y misión
Posteriormente se ofrecieron cuatro preguntas que se respondieron en seis grupos, interrogatorio de cuatro preguntas:
La primera pregunta sobre cómo fortalecer la formación permanente de los diáconos. Ello expresan que conviene los retiros, encuentros sobre temas para fortalecer la formación espiritual, humana, pastoral, además de reuniones con el Arzobispo.
La segunda pregunta, fue sobre el perfil del diácono, expresaron la necesidad de ser equilibrado, que sea persona de virtudes humanas y cristianas desarrolladas, un hombre de oración, que ame y respete la Eucaristía, que tenga conocimiento del Plan pastoral Integral Arquidiocesano, ofrezca testimonio de vida, que integre a la esposa y los hijos en ese sitio en su servicio.
Tercera pregunta sobre las dificultades en su ministerio y cómo las han resuelto. Una de las grandes dificultades es el traslado a sus comunidades sobre todo en zonas rurales porque recorren extensas distancias para llegar a las comunidades. Ellos son celebradores de la Palabra, administran la sagrada eucaristía, administran el sacramento del bautismo, acompañan a las comunidades en su vida de fe con actividades de devoción, realizan acciones de caridad en bien de la comunidad sobre todo los más necesitados. El padre Ángel Atacho afirmó: “es un servicio arduo y difícil, pero lo hacen con alegría. También los diáconos tienen dificultades económicas pero confían en la divina Providencia y las mismas comunidades que les apoya.”
La cuarta pregunta fue sobre cómo generar comunión entre los diáconos y entre los diáconos y los sacerdotes para fortalecer la comunión. Indicaron que conviene fortalecer la comunicación entre los diáconos y encuentros de los diáconos con los sacerdotes para que se enteren del trabajo que realizan los diáconos permanentes para que valoren lo que hacen y exista una comunión más fraterna.
Todas estas respuestas fueron escuchadas por el director ejecutivo del diaconado permanente en un ambiente de escucha y cordialidad. Posteriormente se tomaron todos los datos de los diáconos permanentes para tener un registro de y las comunidades en las cuales prestan su servicio.
Presentación del Plan de Pastoral Integral e ITEPI
Luego se expuso sobre el Plan Integral Arquidiocesano para una Iglesia Sinodal en Salida (2025 – 2030), una propuesta de renovación y animación para toda la Iglesia local, un instrumento para guiar la misión y caminar hacia una Iglesia evangelizada y evangelizadora teniendo presente las dimensiones del anuncio, la comunión, la liturgia y la caridad; de esta manera lograr un encuentro con Jesucristo personal y comunitario. De esta manera ser una Iglesia de discípulos y misioneros alegre, comprometida, caracterizada por la fraternidad, la caridad, el dinamismo, el testimonio, la fe, la comunión, la diversidad, la inclusión y las celebraciones litúrgicas que aviven la fe y nos hagan a todos peregrinos de la Esperanza.
Luego los diáconos ofrecieron sus aportes y se les animó a que difundieran este plan de la Arquidiócesis en cada una de sus comunidades; también se informó sobre la propuesta del Instituto Integral de Teología Pastoral monseñor Tulio Manuel Chirivella que está dirigiendo el padre Manuel Materán como director general; Atacho manifestó que la escuela de diáconos permanentes, por disposición de monseñor Polito Rodríguez, dejará de funcionar a partir del mes de julio. En octubre se une a esta gran propuesta del instituto, para recibir una formación integral con un pensum completo y profundo con el fin de que los candidatos al diaconado reciban una adecuada formación, más profunda y más sólida.
En octubre todos los estudiantes de la escuela de diaconado pasarán a hacer una nivelación con el apoyo de los sacerdotes Óscar Mogollón (Filosofía) y Antonio Marín (Teología), luego cada estudiante se ubicará en el nivel según sus conocimientos para que haya una continuidad en su formación, de esta manera el candidato estará a la altura en conocimientos del Plan de Pastoral Integral Arquidiocesano que propone el Arzobispo de Barquisimeto y otras áreas del conocimiento teológico, filosófico y pastoral.
Diáconos permanentes no utilizarán clériman
Los ministros del tercer grado del sacramento del Orden, por mandato de monseñor Polito Rodríguez y el padre Ángel Atacho, director ejecutivo para el diaconado, indicaron que hasta diciembre podrán usar el clériman y a partir de enero, no lo usarán, distintivo que en la Arquidiócesis de Barquisimeto solamente será usado por presbíteros y el Arzobispo, de tal manera que ellos, ante la comunidad se presenten como diáconos y no se preste a confusión ni ambigüedades, así se diferenciará un clérigo sacerdote que porta el clériman, a otro que es un diácono.
Excelente asistencia y participación
La reunión en la cual participaron 39 diáconos permanentes concluyó a la 1:00 p.m. con la oración presidida por el padre Ángel Atacho. La próximo encuentro será el sábado 26 de julio a las 8:00 a.m. en la Casa del Diaconado.