Arquidiócesis de Barquisimeto

Sacramentos

BAUTISMO

El Bautismo es el sacramento de la fe. En el sacramento del Bautismo, somos bienvenidos en la Iglesia y nos convertimos en hijos de Dios.

El fruto del Bautismo, o gracia bautismal, es una realidad rica que comprende (CEC, n. 1279):

– El perdón del pecado original y de todos los pecados personales.

– El nacimiento a la vida nueva, por la cual el hombre es hecho hijo adoptivo del Padre, miembro de Cristo, templo del Espíritu Santo.

– La incorporación a la Iglesia, Cuerpo de Cristo.

– Hace partícipe al bautizado del sacerdocio de Cristo.

  • Copia de la Partida de Nacimiento del niño (a) que recibirá el sacramento.
  • Copia de la cédula de identidad de los padres.
  • Acta de Matrimonio de los padres; si no están casados por la Iglesia, presentar la Fe de Bautismo de cada uno.
  • Copia de la cédula de identidad de los padrinos.
  • Asistir a la catequesis prebautismal.
  • La norma de la Iglesia indica la escogencia de un solo padrino y una sola madrina, quienes están llamados a representar en la Iglesia al bautizado y a asumir la responsabilidad de su educación cristiana si faltan sus padres.
  • Los padrinos deben ser mayores de 14 años y llevar una vida de fe, congruente con la misión que va a asumir.
  • Es requisito ser bautizado, haber recibido la Primera Comunión y estar confirmado.
  • Los padrinos han de ser solteros o casados por la Iglesia.

Todos los trámites sacramentales se realizan ante la respectiva parroquia.

Confirma los requisitos comunicándote de manera directa

PRIMERA COMUNIÓN

La Eucaristía es “fuente y culmen de toda la vida cristiana” (LG 11). “Los demás sacramentos, como también todos los ministerios eclesiales y las obras de apostolado, están unidos a la Eucaristía y a ella se ordenan. La sagrada Eucaristía, en efecto, contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo mismo, nuestra Pascua” (CEC, n. 1324).

Recibir en la Comunión al mismo Cristo produce grandes frutos:

-La comunión acrecienta nuestra unión con Cristo.

-Conserva y renueva la vida de la gracia.

-La comunión nos separa del pecado.

-Como el alimento corporal sirve para restaurar la pérdida de fuerzas.

-La Eucaristía fortalece la caridad que, en la vida cotidiana, tiende a debilitarse; y esta caridad vivificada borra los pecados veniales.

-Por la misma caridad que enciende en nosotros, la Eucaristía nos preserva de futuros pecados mortales.

-Nos hace crecer en el amor al prójimo.

-La unidad del Cuerpo místico: La Eucaristía hace la Iglesia.

  • Partida de Nacimiento.
  • Fe de Bautismo.
  • Asistir a catequesis, según el itinerario de la parroquia.
  • Recibir el sacramento de la Reconciliación.

Todos los trámites sacramentales se realizan ante la respectiva parroquia.

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CONFIRMACIÓN

Con el Bautismo y la Eucaristía, el sacramento de la Confirmación constituye el conjunto de los “sacramentos de la iniciación cristiana”. La recepción de este sacramento es necesaria para la plenitud de la gracia bautismal.

El efecto del sacramento de la Confirmación es la efusión especial del Espíritu Santo, como fue concedida en otro tiempo a los Apóstoles el día de Pentecostés.

La Confirmación confiere crecimiento y profundidad a la gracia bautismal:

– Nos introduce más profundamente en la filiación divina que nos hace decir “Abbá, Padre” (Rm 8,15).

– Nos une más firmemente a Cristo.

– Aumenta en nosotros los dones del Espíritu Santo.

– Hace más perfecto nuestro vínculo con la Iglesia (cf LG 11).

– Nos concede una fuerza especial del Espíritu Santo para difundir y defender la fe mediante la palabra y las obras como verdaderos testigos de Cristo, para confesar valientemente el nombre de Cristo y para no sentir jamás vergüenza de la cruz (cf DS 1319; LG 11,12)

  • Partida de Nacimiento.
  • Fe de Bautismo.
  • Acta de Primera Comunión.
  • Asistir a catequesis, según el itinerario de la parroquia.
  • Acudir al sacramento de la Confesión.

En este sacramento sólo se nombra un solo padrino. Para ser admitido como padrino, es necesario:

  • Haber sido elegido por quien va a confirmarse y que tenga capacidad para esta misión e intención de desempeñarla.
  • Ser mayor de 16 años y llevar una vida de fe, congruente con la misión que va a asumir.
  • Ser bautizado, haber recibido la Primera Comunión y estar confirmado.
  • No esté afectado por una pena canónica, legítimamente impuesta o declarada.

Todos los trámites sacramentales se realizan ante la respectiva parroquia.

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MATRIMONIO

El sacramento del Matrimonio significa la unión de Cristo con la Iglesia. Da a los esposos la gracia de amarse con el amor con que Cristo amó a su Iglesia; la gracia del sacramento perfecciona así el amor humano de los esposos, reafirma su unidad indisoluble y los santifica en el camino de la vida eterna (cf. Concilio de Trento: DS 1799).

 

Este sacramento confiere a los esposos la gracia necesaria para alcanzar la santidad en la vida conyugal y acoger y educar responsablemente a los hijos (CEC, nn. 1638-1642).

  • Partida de nacimiento (original y copia).
  • Fe de Bautismo, actualizada para matrimonio, máximo con seis (6) meses de expedida.
  • Acta de Primera Comunión.
  • Acta de Confirmación.
  • Certificado de Encuentro de Preparación Inmediata al Matrimonio.
  • Constancia original de matrimonio civil.
  • Acudir a la parroquia para fijar fecha de la celebración del Matrimonio, de común acuerdo con el párroco.
  • Llenar el expediente matrimonial.

Del expediente:

  • Dos testigos (que no familiares de los novios).
  • Deben ser mayores de edad.
  • Deben conocer a los novios y poder responder con certeza la información que se les solicite de los mismos.

 

De la ceremonia:

  • Dos testigos.
  • Deben ser mayores de edad.
  • En algunos casos, pueden ser los mismos testigos del expediente matrimonial.

Todos los trámites sacramentales se realizan ante la respectiva parroquia.

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