Arquidiócesis de Barquisimeto

Artículos semanales de formación, reflexión y espiritualidad.

Maestro, ¿Que tengo que hacer?

P. Juan Aldaz

25/08/2024

Un joven se acercó a Jesús con una pregunta: Maestro, ¿qué tengo que hacer para ganar la VIDA ETERNA? (Marcos 10,17)

Sin duda, este joven tenía claro que como ser humano, dotado de cuerpo, alma y espíritu, había una dimensión trascendente más allá de la vida puramente terrenal y por eso, pregunta sobre la vida ETERNA.

Jesús habla claramente de ello: “Mis ovejas escuchan mi voz y Yo les doy la vida eterna” (Juan 10,28), “El que cree en el Hijo tiene vida eterna” (Juan 3,36), Dios envió a Su Hijo para “que todo el que crea en El, no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3,14); “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie va al Padre sino por Mí” (Juan 14,6)

Por eso, la predicación de la Iglesia, desde el principio, llama a todos a la CONVERSION.

El PRIMER discurso de Pedro al pueblo, exhorta así: “Arrepiéntanse y conviértanse, para que sean borrados sus pecados y vengan de la presencia del Señor, tiempos de refrigerio” (Hechos 3,19)

En consecuencia, nuestra primera y más importante tarea es la CONVERSION, es decir, poner a Jesús en el centro de TODA nuestra vida, de nuestro trabajo, nuestra familia, nuestro matrimonio… que todas nuestras cosas sean puestas EN ORDEN DE ACUERDO A LO QUE AGRADA AL SEÑOR.

A esto nos llama insistentemente la Virgen en Medjugorie. (Y para mí, esta es la señal más clara de la autenticidad de Medjugorie, porque si no fuera de Dios, no nos llamaría a la conversión). Igual que lo hizo en Fátima.

Para ello, debemos comenzar por reconocer nuestros pecados y ser limpiados en el Sacramento de la CONFESION, manteniendo esta práctica al menos una vez al mes.

En segundo lugar, la Virgen nos recuerda LEER DIARIAMENTE la Palabra de Dios, para ser fuertes ante las tentaciones y desánimos. Ella misma ha dicho que Satanás es fuerte, pero que nada puede contra aquellos que se arriman a Dios.

Continúa la Virgen indicando la importancia de la ORACION y la EUCARISTIA. Ustedes son débiles porque rezan poco y se cansan. Deseo llevarlos a una vida más profunda de oración. Y si tienen que elegir entre una aparición y la Eucaristía, escojan siempre y primero la Eucaristía.

Junto con lo anterior, va el AYUNO. Y esto no lo ha “inventado” la Virgen, está en el

Evangelio: “Esta clase de demonios no sale sino con ayuno y oración” (Mateo 17,21)

Como vemos, a nivel mundial y nacional, las cosas no van bien. Desatadas y descaradas están las fuerzas del Mal, que pretende destruir todo lo bueno y usurpar el lugar que solo le pertenece a Jesucristo. 

Es importante prepararnos, personalmente y en familia, para la batalla. Los demonios, que como dice la oración de san Miguel Arcángel, “vagan por el mundo para la perdición de las almas”, intensifican su labor, procuran meterse en nuestras casas, en nuestras mentes, en nuestros afectos, para perturbar, sembrar discordia, odio, desánimo… Su atrevimiento no tiene límites, pues osa atacar a la misma Iglesia Católica, en sus grupos, en sus sacerdotes y Obispos, para dividir y confundir.

Por todo ello, no debemos descuidarnos. Permanecer EN GRACIA y UNIDOS en la Fe. Y junto a esto, no quedarnos inactivos, sino PROACTIVOS para las cosas de Dios, orando, hablando, invitando a todos a encontrar en Jesús el sentido profundo de sus vidas y lo más importante, la VIDA ETERNA.

 

P JUAN JOSE ALDAZ

UNION DEL APOSTOLADO CATOLICO