Arquidiócesis de Barquisimeto

Artículos semanales de formación, reflexión y espiritualidad.

La acción evangelizadora y la primacía de la gracia en la pastoralidad de la Iglesia con María, Conferencia P Antonio Larocca smc Jornadas Marianas 2023
PARTE II: Inquietudes y desafíos para la mariología

P Antonio Larocca

11/12/2023

Inquietudes y desafíos para la mariología.

Es necesario mirar el caminar mariológico del post concilio para profundizar y comprender a la luz del magisterio hacia donde dirigir nuestra mirada.  ¿Qué podemos ahondar más todavía en esta búsqueda de un amor amado siempre desconocido y pronto a amar? Vamos a compartir algunas consideraciones a reflexionar para una apropiada puesta al día de la comprensión mariológica eclesiológica necesarias para una adecuada evangelización que responda a nuestras inquietudes y desafíos:

  • La importancia de una profundización adecuada de la religiosidad popular, , que no tiene siempre las raíces suficientes, bíblicas, antropológicas, litúrgicas y pastorales para sustentarse,
  • La recuperación teológico pastoral del rol de San José unido a la B.V. María en el misterio de la vida de Cristo y de la Iglesia Familia de Dios,
  • la necesidad de la inculturación en la evangelización de los pueblos y de la evangelización de las culturas en esta etapa posmoderna y digital que responda a los desafíos del contexto,
  • la valoración de la figura renovada de la mujer en la familia y en el matrimonio, portadora de los bienes humanos espirituales, materiales y comunicacionales importantes,
  • La urgencia de un discurso renovado, filosófico, teológico y pastoral, basado en la inspiración mística del ser humano, no deshumanizado y tecnológicamente coherente,
  • La falta de una visión y cosmológica-ecológica escatológica actualizada y de una propuesta de una misión de fraternidad universal en Cristo desde el ser y hacer Iglesia, a causa de la perdida de los valores éticos y morales cristianos.

Se hace necesario volver al núcleo fundamental del kerigma en relación al misterio de gracia, de su primacía en el orden de los lugares teológicos de comunión, participación y misión, como los describe la teología fundamental, para recuperar la alegría de la evangelización, la capacidad de transformar el dolor y el sufrimiento, de comunicación del caminar juntos, como nos pide el proceso de la sinodalidad.

Es el redescubrir la importancia de la fidelidad personal y comunitaria al sentido interior, que se da por obra del Espíritu Santo, de forma reciproca, entre la persona evangelizada con la persona evangelizadora, de corazón a corazón, de cultura a cultura, de historia a historia, como nos lo recuerda San Juan Pablo II, en el documento del Pontificium Opus a Sancta Infantia, Privilegio, Gracia y Obligación de Evangelizar, Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de las misiones, Octubre 1997, algunos aportes significativos:

“Lo que cuenta es que el corazón arda de esa caridad divina, la única que puede transformar en luz, fuego y nueva vida para todo el Cuerpo Místico, hasta los confines de la tierra, no sólo los sufrimientos físicos y morales sino también la fatiga misma de las cosas de la vida diaria.”.

El signo del corazón de María unido al corazón de Cristo, arde con el fuego pentecostal, avivando el corazón de la Iglesia en continua transformación y renovación evangelizadora. Con María, Ave Gratia Plena podemos reflexionar sobre la importancia del primerar del misterio de la obra y gracia del Espíritu Santo operante en Ella y en toda la Iglesia por Cristo nuestro Redentor.

El papa Benedicto en Lourdes hablando a los enfermos y agentes sanitarios el 11, 02, de 2006, dijo que: “María santísima vino para recordar al mundo moderno la primacía de la gracia divina, más fuerte que el pecado y la muerte.”, (El texto completo del Discurso lo encontramos en http://w2.vatican.va/content/benedict-xvi/es/speeches/2006/february/documents/hf_ben-xvi_spe_20060211_xiv-world-day-sick.html).

El Espíritu Santo promueve la conversión de los corazones entendiendo también que se transforma al mismo tiempo el corazón de la iglesia: “… para que sea en el mundo testigo del amor del Padre, que quiere hacer de la humanidad, en su Hijo, una sola familia. Toda la actividad de la Iglesia es una expresión de un amor que busca el bien integral del ser humano: busca su evangelización mediante la Palabra y los Sacramentos, empresa tantas veces heroica en su realización histórica; y busca su promoción en los diversos ámbitos de la actividad humana. Por tanto, el amor es el servicio que presta la Iglesia para atender constantemente los sufrimientos y las necesidades, incluso materiales, de los hombres.”, (Papa Benedicto XVI, Deus Caritas Est, 19).