Arquidiócesis de Barquisimeto

Artículos semanales de formación, reflexión y espiritualidad.

La acción evangelizadora y la primacía de la gracia en la pastoralidad de la Iglesia con María, Conferencia P Antonio Larocca smc Jornadas Marianas 2023
PARTE I: Introducción / Renovación Mariológica y la Evangelización

P Antonio Larocca

21/11/2023

Introducción

¿Quién es la mujer del Genesis 3, 15, la mujer del Ap 12 1-17 para el creyente de hoy, a veces descristianizado, o indiferente o desconocedor del misterio de Dios?

¿Qué importancia tiene la presencia de la figura femenina desde el comienzo hasta el final de las Sagradas Escrituras?

¿Qué nos dice María a nosotros como evangelizadores, discípulos y misioneros?

¿Qué podemos reflexionar del misterioso saludo del Ángel que entró donde se encontraba la virgen desposada con un hombre llamado José de la estirpe de la casa de David (Lc 1, 27)?

¿Tiene sentido todavía nuestra devoción mariana en la actualidad frente a muchos retos de la evangelización?

Frente a estas y muchas otras preguntas, la Iglesia sigue presentando a María, la llena de gracia, como el icono escatológico para alimentar nuestra espera y nuestras luchas espirituales en la presencia de Cristo camino, verdad y vida que siempre lo reconocemos al partir el pan:

“Después de haber hablado de la Iglesia, de su origen, de su misión y de su destino, no se puede concluir mejor que volviendo la mirada a María para contemplar en ella lo que es la Iglesia en su misterio, en su “peregrinación de la fe”, y lo que será al final de su marcha, donde le espera, “para la gloria de la Santísima e indivisible Trinidad”, “en comunión con todos los santos” (LG 69), aquella a quien la Iglesia venera como la Madre de su Señor y como su propia Madre.”, (Catecismo de la Iglesia Católica, CEC n. 972). La plenitud de la gracia en María es la referencia del Ángel que se dirige al corazón de María.

Para seguir renovado nuestra comprensión del culto mariano, así como nos lo recomendó el documento Marialis Cultus de Pablo VI, es importante renovar el discurso teológico a la luz de los desafíos especialmente pastorales evangelizadores que hoy en día se plantean.  El papa Benedicto XVI sugirió una profundización mariológica con una mayor interdisciplinariedad a la luz de la Palabra, en la investigación teológica sobre todo a la luz de la pastoralidad: 

“La singular figura de la Madre de Dios se debe ver y profundizar desde perspectivas diversas y complementarias: aunque sigue siendo siempre válida y necesaria la via veritatis, se deben recorrer también la via pulchritudinis y la via amoris para descubrir y contemplar aún más profundamente la fe cristalina y sólida de María, su amor a Dios y su esperanza inquebrantable.”, (Tomado del Discurso del Santo Padre Benedicto XVI a los participantes en el XXIII Congreso Mariológico Mariano Internacional, Castel Gandolfo, Sábado 8 de septiembre de 2012, ,https://www.vatican.va/content/benedictxvi/es/speeches/2012/september/documents/hf_ben-xvi_spe_20120908_23congr-mariologico.html).

En María, por el nexus mysteriorum que se da por las verdades de la fe, podemos vislumbrar la presencia del amor del Padre, de la verdad del Hijo, de la belleza de la acción del Espíritu Santo, que todo lo perfecciona en el Pueblo de Dios (CEC., n. 1853)

 

Renovación Mariológica y la Evangelización

Un renovado camino de investigación teológica y del mismo magisterio actual, vuelve a considerar la importancia de la primacía de la gracia en la evangelización. 

“La salvación que Dios nos ofrece es obra de su misericordia. No hay acciones humanas, por más buenas que sean, que nos hagan merecer un don tan grande. Dios, por pura gracia, nos atrae para unirnos a sí. (Cf. Propositio 4). Él envía su Espíritu a nuestros corazones para hacernos sus hijos, para transformarnos y para volvernos capaces de responder con nuestra vida a ese amor. La Iglesia es enviada por Jesucristo como sacramento de la salvación ofrecida por Dios, (Meditación en la primera Congregación general de la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos (8 octubre 2012): AAS 104 (2012), 897.). Ella, a través de sus acciones evangelizadoras, colabora como instrumento de la gracia divina que actúa incesantemente más allá de toda posible supervisión. Bien lo expresaba Benedicto XVI al abrir las reflexiones del Sínodo: «Es importante saber que la primera palabra, la iniciativa verdadera, la actividad verdadera viene de Dios y sólo si entramos en esta iniciativa divina, sólo si imploramos esta iniciativa divina, podremos también ser —con Él y en Él— evangelizadores». El principio de la primacía de la gracia debe ser un faro que alumbre permanentemente nuestras reflexiones sobre la evangelización.”, (Papa Francisco, Exhortación Apostólica, Evangelii Gaudium, n. 112).

El mismo papa Francisco presenta a María como madre de la evangelización unida al Espíritu Santo: “Con el Espíritu Santo, en medio del pueblo siempre está María. Ella reunía a los discípulos para invocarlo (Hch 1,14), y así hizo posible la explosión misionera que se produjo en Pentecostés. Ella es la Madre de la Iglesia evangelizadora y sin ella no terminamos de comprender el espíritu de la nueva evangelización.”, (Evangelii Gaudium, n. 284)

Es importante precisar entonces lo que entendemos por gracia para poder interrelacionarlo con la persona de María la llena de gracia y la pastoralidad eclesial:

La palabra gracia significa el don de Dios que contiene todos los demás dones, el don de su Hijo (Rom 8, 32). Literalmente se comprende como misericordia de Dios frente a nuestras debilidades y miserias (hen), fidelidad generosa a los suyos (hesed), firmeza en el compromiso (emet), adhesión a los que ama (rahanim), justicia que no se agota (Leon Dufour, Vocabulario de Teología bíblica, voz Gracia, 366ss).

María al ser la llena de Gracia, la madre de Dios y nuestra, aglutina los varios aspectos que significan la realidad divina de la gracia operantes en ella por el misterio de la Encarnación Redentiva. Es la primera redimida madre del Redentor.  El significado de la expresión bíblica de llena de gracia entonces, etimológicamente significa:

“La palabra κεχαριτομ? νη (kejaritomene) está compuesta de tres palabras: χαριτοω (charitoo), μ?νη (mene) y κε (ke).

  • χαριτοω (charitoo) significa “gracia”,
  • κε (ke) es un prefijo de χαριτοω que significa que la palabra está en tiempo perfecto. Este indica un estado presente producto de una acción completada en el pasado.
  • μ?νη (mene) hace esto un participio pasivo. “Pasivo” significa que la acción es realizada en el sujeto (en nuestro caso la Virgen María) por otra persona (en nuestro caso Dios).

“¿Resumiendo, la palabra κεχαριτομ? νη de María es un participio pasivo de χαριτοω (charitoo) y nos dice que María está llena de gracia por voluntad -voluntad que es eterna- de Dios.  Es Dios el autor de su estado de gracia: llena, colmada de gracia.”(Tomado de: Bibliografía: bienaventurada.compabloeze.wordpress.com (Conoce tu fe). En la gracia de Dios logra el hombre ser el mismo (Ibid. León Dufour, 369). Entonces, ¿qué podemos preguntarnos acerca de María, hoy acá, a la luz del misterio de la gracia operante en Ella, figura de la Iglesia?