La Iglesia celebra a los Santos Ángeles Custodios y nos recuerda que Dios, en su amor, acompaña y cuida a sus hijos. Los ángeles son servidores y mensajeros de Dios, enviados para asistir a quienes están llamados a alcanzar la salvación. La tradición de la Iglesia enseña que cada persona cuenta con un ángel custodio, que la guía y la ayuda en su camino hacia el bien.
Jesús mismo nos recuerda que los ángeles de los pequeños contemplan siempre el rostro del Padre celestial (cf. Mt 18,10). Esta presencia nos anima a caminar con confianza, incluso en los momentos difíciles, y a procurar vivir con fe, bondad y rectitud. La devoción al ángel custodio también nos invita a agradecer a Dios por su cuidado y a estar atentos a su llamada a seguir el camino del bien.
En esta fiesta, pidamos al Señor que nos ayude a reconocer su compañía y a vivir bajo su protección, con el corazón dispuesto a escuchar su palabra y practicar el amor al prójimo.
Oración al Ángel de la Guarda
Ángel de mi guarda,
dulce compañía,
no me desampares
ni de noche ni de día.
No me dejes solo,
que me perdería.
Hasta que me pongas
en paz y alegría
con todos los santos,
Jesús, José y María.
Amén.