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Arquidiócesis de Barquisimeto

374 años de la Virgen de Coromoto: La Madre que Eligió Quedarse en Nuestra Historia

Cada 8 de septiembre, la Iglesia en Venezuela celebra una confluencia de misterios y gracias divinas verdaderamente conmovedora. Mientras el calendario litúrgico universal contempla la Natividad de la Santísima Virgen María, nuestra patria conmemora un aniversario más de aquella segunda y definitiva aparición de Nuestra Señora de Coromoto en los llanos de Guanare, ocurrida en 1652. Se cumplen 374 años de un acontecimiento que marcó para siempre el alma espiritual de nuestra nación.

La historia de un encuentro providencial
Corría el año 1652 en la región de Guanare (estado Portuguesa), cuando los indios cospes experimentaban el sacudón cultural y espiritual de la evangelización. En medio de tensiones y resistencias, la Virgen se le había aparecido previamente al cacique Coromoto y a su esposa para pedirles que recibieran el bautismo. Sin embargo, superado por las dudas y la rebeldía, el cacique terminó huyendo hacia la espesura de la selva, rechazando la fe.
Fue precisamente un 8 de septiembre de 1652 —en la misma fecha en que la Iglesia celebraba el nacimiento de la Madre de Dios— cuando la Virgen se le apareció por segunda vez dentro de su propia choza. Ante la hostilidad de Coromoto, que intentó expulsarla y agredirla, la Señora desapareció milagrosamente, dejando en sus manos un pequeño pergamino con su imagen impresa. Ese trozo de fibra vegetal, custodiado hoy con fervor en el Santuario Nacional de Guanare, es la Sagrada Reliquia que sella el pacto de amor de la Madre con el pueblo venezolano.

Una fecha que une el cielo y la tierra
Celebrar este aniversario en la festividad de la Natividad de María nos recuerda que Dios actúa en los pliegues de la historia humana. Así como el nacimiento de la Virgen fue la aurora que anunció la llegada del Salvador, su aparición en tierras venezolanas como Patrona y Excelsa Señora es un destello de esperanza que vino a iluminar el nacimiento de nuestra identidad cristiana.

Un mensaje para nuestro caminar actual
A 374 años de aquella jornada en la selva guanareña, la Virgen de Coromoto nos sigue tendiendo la mano a través de su reliquia. Su llamado a recibir el agua del bautismo y a vivir como hijos de Dios no es un eco lejano del pasado, sino una invitación urgente a renovar la fe en cada hogar, en cada familia y a vivir en reconciliación estando seguros que la Madre del cielo acompaña e intercede por cada familia en los momentos de alegría y sufrimientos.